La juventud y la política
El 11 de agosto de 2013 los jóvenes entre 16 y 18 años pudieron votar
por primera vez gracias a la ley sancionada el 1º de noviembre de 2012. Si bien
no estaban obligados a participar de las elecciones, un alto porcentaje
concurrió a las urnas. Esta ley es muy buena porque favorece a los jóvenes
interesados en la política ya que les brinda el derecho de elegir a sus
representantes.
Esta norma ha sido muy
discutida: hay quienes creen que los jóvenes a los 16 años no deberían votar.
Sin embargo, entiendo que esta ley ayuda a la democracia de nuestro país y
permite a los jóvenes que están interesados en la política poder expresarse
mediante el voto. Hay jóvenes de 16 años que tienen ideas claras e información
sobre lo que quieren y se sentirían frustrados al no poder votar ¿Sería justo
negarles el derecho a votar cuando están informados y son conscientes de lo que
desean políticamente?
La relación actual entre
la política y los jóvenes ha cambiado. Los jóvenes muchas veces tienen más información que los
adultos debido a la tecnología. Según Ricardo Rouvier, “las responsabilidades
sociales son asumidas con anterioridad a los 18 años de edad, y el tiempo que
vivimos, caracterizado por la técnica, es dominado por los jóvenes mucho más
hábilmente que por los adultos”.
Los jóvenes a los 16 años
asumen responsabilidades como trabajar o estudiar y defienden con madurez sus
derechos. Participan muchas veces en política y lo hacen en forma correcta como
algunos adultos. Además, las personas de 16 años son responsables penalmente
¿Podemos impedirles elegir a quienes pueden ser imputables judicialmente?
La participación en
política forma y educa a los jóvenes .Una
alumna del colegio San Felipe de la localidad de Bernal, al salir del lugar
donde votó dijo: “fue una experiencia única, me siento una ciudadana
responsable, me informé y elegí a la persona indicada, que tiene proyectos
interesantes a seguir.
En conclusión, podemos
decir que los jóvenes están lo suficientemente maduros, tienen mucha
información y capacidad para participar en política y se los ve interesados y
entusiasmados a la hora de votar.