lunes, 20 de junio de 2016

Profundización del modelo neoliberal e impactos territoriales

    El neoliberalismo en la República Argentina comenzó con la dictadura cívico-militar de 1976 y se profundizó en la década de 1990 durante la presidencia de Carlos Menem. El modelo neoliberal trajo una serie de reformas económicas y sociales siguiendo los “consejos” propuestos  por organismos internacionales, especialmente el Fondo Monetario Internacional. El proyecto neoliberal sostuvo la necesidad de reducir y anular la intervención del Estado en la economía. Se tomaron medidas que favorecieron la reducción del gasto público (en educación, salud, vivienda e infraestructura). Se redujo la estructura administrativa del Estado, dejando sin trabajo a miles de empleados. Se privatizaron las empresas estatales quedando muchas de esas en manos de capitales nacionales o extranjeros. La ley de inversiones extranjeras de 1990 puso en igualdad de condiciones a las firmas extranjeras con las nacionales, entonces muchas empresas argentinas sobre todo las Pymes terminaron quebrando.
    Todas estas medidas que se tomaron aumentaron los niveles de pobreza e indigencia, la desocupación y exclusión social. Las economías regionales principal fuente de ingreso de las poblaciones de las provincias, cayeron en una profunda crisis, muchas familias quedaron sin trabajo y en muchos casos tuvieron que migrar a las ciudades.
    Las consecuencias del neoliberalismo tuvieron un impacto en el territorio, el espacio se fragmento: aumentaron los barrios marginales y las villas miserias y también los grupos más acomodados económicamente se ubicaron en barrios cerrados o countries.
    Juan, un joven de 15 años debió migrar a la ciudad de Buenos Aires desde su provincia natal Córdoba, porque cerró la fábrica donde trabajaba su papa y su mama estaba desempleada. La familia se instaló en la casa del tío de Juan, que había venido hacía ya unos meses y vivía en una villa miseria de la zona de Barracas.
    El muchacho se levanta por las mañanas muy temprano y ayuda a su papá que trabaja de albañil, tuvo que dejar la escuela porque es necesario traer dinero a la casa. La mamá trabaja como empleada doméstica en un country de la zona Sur. Todos los mediodías Juan lleva a sus hermanos menores a almorzar a un comedor del barrio y después los lleva a la escuela pública nro 11. En la casa de Juan duermen todos juntos, solo hay dos habitaciones y son dos familias, no pueden bañarse todos los días porque no tienen agua caliente y la garrafa está muy cara. Los fines de semana a Juan le gusta jugar al fútbol con los muchachos del barrio y se juntan en la plaza.
    Lautaro es un joven de 15 años que vivía en una casa linda y cómoda de la localidad de Bernal con su familia, y que se mudó a un country, porque su papa tenia acciones en una empresa internacional y ganaba mucho dinero. Lautaro se levanta temprano todas las mañanas para ir a un colegio privado de la zona. La cuota de la escuela es muy alta, pero su papa puede pagarla. El chofer de la familia lo va a buscar a la escuela y al regresar a su casa lo espera una rica merienda que preparo Rosa, la empleada doméstica. Muchas veces Lautaro juega a la play con sus amigos o chatea en la computadora que está en su cuarto. La casa es muy grande, tiene muchas habitaciones, un playroom, tres baños y hasta una piscina. Al joven le gusta jugar al tenis y va todos los martes a las canchas de tenis que están en el country. Al volver, se da una ducha caliente y no tiene frió porque su casa cuenta con calefacción central.
    
La doble muerte en "La noche boca arriba" de Julio Cortázar y "El Sur" de Jorge Luis Borges



    En este trabajo se analizará la doble muerte en “La noche boca arriba” de Julio Cortázar y “El Sur” de Jorge Luis Borges, viendo el desdoblamiento de los protagonistas y los mundos donde se encuentran.
    En ambos relatos se usa el sueño para crear una nueva realidad. Borges utiliza el sueño del viaje para llegar hasta el lugar deseado. A través del sueño se crea una realidad en la que el personaje elije cómo morir. El sueño le permite al personaje una muerte digna y honorable.
    En el relato “ La noche boca arriba”, el protagonista vive en una ciudad, maneja una motocicleta y es una persona civilizada, hasta que sufre un accidente con su moto cuando se le cruza una mujer y termina internado en un hospital, donde comienza a soñar que es perseguido y capturado por los aztecas, en una selva con olor a guerra. En el final se descubre que lo que parecía un sueño era la realidad del personaje:
    “Alcanzo a cerrar otra vez los párpados, aunque ahora sabía que no iba a despertarse, que estaba despierto, que el sueño maravilloso había sido el otro, absurdo como todos los sueños; un sueño en el que había andado por extrañas avenidas de una ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin llama ni humo, con un enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piernas (Pág  4, “La noche boca arriba”).
    En “El Sur”, el protagonista Juan Dhalman se encuentra en Buenos Aires, y sufre una enfermedad, fiebre y está a punto de morir. Luego se recupera y emprende su viaje al Sur, en su trayecto, tiene una pelea y se da a entender su muerte. Aunque en el final se entiende que Dhalman nunca se recupera y muere en el hospital:
    “Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, esta es la muerte que hubiera elegido” (Pág 4, “El Sur”).
    En “El Sur”, hay dos sujetos: el Juan que está en el hospital que no tenía una vida alegre y se consolaba pensando en su estancia en el Sur, y su doble: el Juan que desea su muerte en el Sur, morir honorablemente:
    “Mañana me despertare en la estancia, pensaba y era como si a un tiempo fuera dos hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria y el otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres” (Pág  2, “El Sur”).
    En “La noche boca arriba”, también hay una dualidad: el protagonista es un indio moteca que es perseguido por aztecas en la selva, mientras su doble, el que aparece en el sueño, es un  hombre que sufrió un accidente con la moto y se encuentra internado. El cambio de sujeto se da cuando duerme.
    Para generar un clima apropiado para el desarrollo del relato, captar la atención del lector y producir un impacto en el mismo, se desarrollan procedimientos literarios.
    En “La noche boca arriba” en el sueño los olores llaman al personaje a la realidad, con el olor se representa el miedo a la muerte, a la guerra:
    “Lo que más lo torturaba era el olor como si aún en la absoluta aceptación del sueño algo se rebelara contra eso que no era habitual, que hasta entonces no había participado del juego. “Huele a guerra” (Pág 1, “La noche boca arriba”)
    En los textos hay ambigüedad, una confusión del tiempo y espacio, no se sabe si el sueño es parte de la realidad o no.
    La utilización de intertextos se da en el relato de Borges. El protagonista tenía una disputa interior entre sus dos linajes. Juan Dhalman heredo un  antepasado europeo y por eso su elección del ejemplar de Las mil y una noches, pero también existía en él el deseo de ser un gaucho argentino, ese criollismo se puede ver en la lectura del Martin Fierro.
    También se utilizan recursos metafóricos y comparaciones para describir situaciones o lugares:
    “Caía la noche y la fiebre lo iba arrastrando blandamente a un estado donde las cosas tenían un relieve como de gemelos de teatro, eran reales y dulces y a la vez ligeramente repugnantes, como estar viendo una película aburrida y pensar que sin embargo en la calle es peor, y quedarse” (Pág 2, “La noche boca arriba”)
    El uso de imágenes sensoriales en Cortázar permite transmitir las sensaciones por las que atraviesa el personaje:
    “Pero olía a muerte y cuando abrió los ojos vio la figura ensangrentada del sacrificador con el cuchillo de piedra en la mano (Pág 4, “La noche boca arriba”)
    “Sentía gusto a sal y sangre, le dolía una rodilla y cuando lo alzaron gritó, porque no podía soportar la presión en el brazo derecho” (Pág 1, “La noche boca arriba”)
     En conclusión, podemos afirmar, que tanto Borges como Cortázar utilizan el sueño  y el fenómeno del doble para cambiar las realidades. En “El Sur” se utilizan para cumplir el deseo del personaje y en “La noche boca arriba” para que el protagonista pueda escaparse de su triste realidad.