La doble muerte en "La noche boca arriba" de Julio Cortázar y "El Sur" de Jorge Luis Borges
En este trabajo se analizará la doble muerte en “La noche boca arriba” de Julio Cortázar y “El Sur” de Jorge Luis Borges, viendo el desdoblamiento de los protagonistas y los mundos donde se encuentran.
En ambos relatos se usa el sueño para crear
una nueva realidad. Borges utiliza el sueño del viaje para llegar hasta el
lugar deseado. A través del sueño se crea una realidad en la que el personaje
elije cómo morir. El sueño le permite al personaje una muerte digna y
honorable.
En el relato “ La noche boca arriba”, el
protagonista vive en una ciudad, maneja una motocicleta y es una persona
civilizada, hasta que sufre un accidente con su moto cuando se le cruza una
mujer y termina internado en un hospital, donde comienza a soñar que es
perseguido y capturado por los aztecas, en una selva con olor a guerra. En el
final se descubre que lo que parecía un sueño era la realidad del personaje:
“Alcanzo a
cerrar otra vez los párpados, aunque ahora sabía que no iba a despertarse, que
estaba despierto, que el sueño maravilloso había sido el otro, absurdo como
todos los sueños; un sueño en el que había andado por extrañas avenidas de una
ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin llama ni humo, con un
enorme insecto de metal que zumbaba bajo sus piernas (Pág 4, “La noche
boca arriba”).
En “El Sur”, el protagonista Juan Dhalman
se encuentra en Buenos Aires, y sufre una enfermedad, fiebre y está a punto de
morir. Luego se recupera y emprende su viaje al Sur, en su trayecto, tiene una
pelea y se da a entender su muerte. Aunque en el final se entiende que Dhalman
nunca se recupera y muere en el hospital:
“Sintió que si
él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, esta es la muerte que
hubiera elegido” (Pág 4, “El Sur”).
En “El Sur”, hay dos sujetos: el Juan que está
en el hospital que no tenía una vida alegre y se consolaba pensando en su
estancia en el Sur, y su doble: el Juan que desea su muerte en el Sur, morir
honorablemente:
“Mañana
me despertare en la estancia, pensaba y era como si a un tiempo fuera dos
hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria y el
otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres”
(Pág 2, “El Sur”).
En “La noche boca arriba”, también hay una
dualidad: el protagonista es un indio moteca que es perseguido por aztecas en
la selva, mientras su doble, el que aparece en el sueño, es un hombre que sufrió un accidente con la moto y
se encuentra internado. El cambio de sujeto se da cuando duerme.
Para generar un clima apropiado para el desarrollo
del relato, captar la atención del lector y producir un impacto en el mismo, se
desarrollan procedimientos literarios.
En “La noche boca arriba” en el sueño los
olores llaman al personaje a la realidad, con el olor se representa el miedo a
la muerte, a la guerra:
“Lo que más lo torturaba
era el olor como si aún en la absoluta aceptación del sueño algo se rebelara
contra eso que no era habitual, que hasta entonces no había participado del
juego. “Huele a guerra” (Pág 1, “La noche
boca arriba”)
En los textos hay ambigüedad, una confusión
del tiempo y espacio, no se sabe si el sueño es parte de la realidad o no.
La utilización de intertextos se da en el
relato de Borges. El protagonista tenía una disputa interior entre sus dos
linajes. Juan Dhalman heredo un antepasado europeo y por eso su elección del
ejemplar de Las mil y una noches, pero también existía en él el deseo de
ser un gaucho argentino, ese criollismo se puede ver en la lectura del Martin
Fierro.
También se utilizan recursos metafóricos y
comparaciones para describir situaciones o lugares:
“Caía la noche
y la fiebre lo iba arrastrando blandamente a un estado donde las cosas tenían
un relieve como de gemelos de teatro, eran reales y dulces y a la vez
ligeramente repugnantes, como estar viendo una película aburrida y pensar que
sin embargo en la calle es peor, y quedarse” (Pág
2, “La noche boca arriba”)
El uso de imágenes sensoriales en Cortázar permite
transmitir las sensaciones por las que atraviesa el personaje:
“Pero olía a muerte y cuando abrió los ojos
vio la figura ensangrentada del sacrificador con el cuchillo de piedra en la
mano (Pág 4, “La noche boca
arriba”)
“Sentía gusto a
sal y sangre, le dolía una rodilla y cuando lo alzaron gritó, porque no podía soportar
la presión en el brazo derecho” (Pág
1, “La noche boca arriba”)
En conclusión, podemos afirmar, que tanto
Borges como Cortázar utilizan el sueño y
el fenómeno del doble para cambiar las realidades. En “El Sur” se utilizan para
cumplir el deseo del personaje y en “La noche boca arriba” para que el
protagonista pueda escaparse de su triste realidad.
Mejor, Matías...
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